lunes, 5 de septiembre de 2011
Un día...
Un día te levantas y todo es perfecto, tienes amigos que permanecen a tu lado y mil momentos felices que recordar. Pasan los años y todo se vuelve turbio. Tus amigos poco a poco van desapareciendo, notas desinterés en lo que había antes. Ahora sólo estás tú, ahí, quieta, mirándote en un espejo. Después de todo, cambias radicalmente, olvidas lo que llegó a ser perfecto y te centras en lo que está por venir. Porque no merece seguir luchando por algo que no te beneficia de ningún modo. Ya es hora de cambiar, madurar y mirar todo desde otro punto de vista.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario